Esguince de tobillo

Iñigo Goikoetxea acompaña tu recuperación de un esguince de tobillo fase a fase, en su clínica de fisioterapia en Bilbao, con rigor y sin prisas.

Imagina que bajas unas escaleras con prisa, apoyas mal el pie y notas cómo el tobillo se va hacia dentro: un pinchazo, a veces un chasquido, y esa sensación de que algo no ha ido bien. Eso es, en la mayoría de los casos, un esguince de tobillo: una lesión de los ligamentos que estabilizan la articulación cuando se estiran más de la cuenta. Es una de las lesiones más frecuentes que veo en consulta, tanto en quien practica deporte como en quien simplemente pisó mal en un bordillo. Duele, se hincha y aparece el miedo a apoyar. La buena noticia es que, con una recuperación bien planteada, el tobillo puede volver a responder con confianza. En Fisiogoiko trabajamos esa recuperación por fases, respetando los tiempos de cada persona y de cada tejido.

Iñigo Goikoetxea en su consulta de fisioterapia en Bilbao

La fase inicial: proteger y calmar


En los primeros días, el objetivo no es forzar, sino proteger. El tobillo está inflamado, sensible, y el cuerpo pone en marcha una respuesta natural que conviene acompañar sin exagerar. Aquí aplicamos el criterio de la carga controlada: descargar cuando el dolor es intenso, pero evitar la inmovilidad total, porque el tejido necesita algo de estímulo para repararse bien. En consulta valoramos la gravedad, descartamos lesiones más serias y damos pautas claras sobre frío, compresión, elevación y, sobre todo, cómo apoyar sin miedo dentro de lo que el dolor permita. Es normal sentir inseguridad al pisar; parte del trabajo de esta fase es que recuperes esa confianza poco a poco. Cada esguince es distinto, así que estas pautas siempre se ajustan tras una valoración.

Movilidad y carga progresiva


Cuando el dolor y la hinchazón empiezan a ceder, toca despertar el tobillo. Es la fase en la que recuperamos la movilidad perdida y empezamos a cargar de forma progresiva, subiendo la exigencia de manera gradual y medida. Trabajamos la fuerza de la musculatura que rodea la articulación, la flexibilidad y, muy importante, la propiocepción: esa capacidad del cuerpo para saber dónde está el pie y reaccionar a tiempo. Aquí es donde muchas personas notan un salto real: el tobillo deja de sentirse ajeno y vuelve a formar parte del movimiento. En consulta pautamos ejercicios concretos para casa, porque esta fase se gana también entre sesión y sesión, con constancia, y vamos ajustando la carga según responde el tejido.

La vuelta a la actividad


La última fase es la que muchas veces se descuida, y es precisamente la que evita que el esguince se repita. Volver a caminar sin pensar en el tobillo no significa que el trabajo haya terminado: falta preparar la articulación para gestos más exigentes como correr, saltar, cambiar de dirección o andar por terreno irregular sin esa sensación de inestabilidad. Aquí insistimos en el entrenamiento del equilibrio, la reacción y la fuerza aplicada al gesto real de cada persona, sea en el deporte o en la vida diaria. El objetivo es que el tobillo responda solo, sin que tengas que estar pendiente de él. Cada recuperación tiene su ritmo, y por eso el alta llega cuando la articulación demuestra que está preparada, no cuando toca en el calendario. Si quieres recuperarte bien de un esguince de tobillo en Bilbao, lo primero es una buena valoración.

Pide cita con Iñigo Goikoetxea en Bilbao y recupera tu tobillo con un plan pensado para ti, paso a paso.

El fisioterapeuta de Bilbao orientado a soluciones. Consulta disponible en dos direcciones. Para pedir cita puedes llamarme, escribir un correo o —preferiblemente— enviarme un WhatsApp.

Direcciones

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C. Rodríguez Arias, 60, Abando, Bilbao

Horario

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